Ajustes de cuentas desde el punto de vista de abogados especialistas en asesinatos

De acuerdo con los datos contenidos en el Balance de criminalidad correspondiente al cuarto trimestre de 2021, elaborado por el Ministerio del Interior, durante el pasado año 2021 se cometieron en España un total de 1.960.113 infracciones penales, lo que supone un incremento del 10,9% respecto al año anterior, pero un descenso superior al 11% si se compara con los datos precovid, es decir, con los datos de 2019.

La clasificación de estas infracciones penales es muy variada y abarca desde los homicidios y asesinatos, hasta los secuestros, pasando por los hurtos o el tráfico de drogas, por solo mencionar algunas.

No obstante, para la mayoría de personas, muchas veces incluso para los que están incurriendo en la infracción penal, resulta complicado diferenciar entre robo y hurto, homicidio y asesinato, etc. Sin embargo, cuando una de estas infracciones sucede la rápida intervención de los abogados especialistas en asesinatos es vital, pues, en buena parte de los casos, la consideración de homicidio o asesinato dependerá del atestado policial, y contar con un buen profesional a tiempo, puede marcar una gran diferencia en la pena.

Del prelado Balance se deduce, asimismo, que las infracciones debidas al tráfico de drogas superaron en más de un 10% a las del año 2019, pero no han sido las únicas, pues también se incrementaron los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, los secuestros y las tentativas de homicidios dolosos y asesinatos.

De hecho, y tal y como indican desde RINBER Abogados “pese a que no se contempla como tal en el Balance de criminalidad del Ministerio del Interior, lo cierto es que los ajustes de cuentas derivados del tráfico de drogas son cada vez más comunes en España, y el incremento de los secuestros, homicidios dolosos y asesinatos es un claro indicativo de ello”.

Sin ir más lejos, el pasado mes de marzo se produjo en la capital española un suceso que acabó con la muerte de un hombre de mediana edad español. Las circunstancias en las que tuvo lugar el fallecimiento parecen apuntar claramente a un ajuste de cuentas, pues la ejecución llevada a cabo parece haber sido sacada del guion de una película, ya que el vehículo del fallecido fue inicialmente embestido por otro coche mientras que desde un tercero era tiroteado.

“En este contexto, no es de extrañar que los medios se hayan referido al suceso como un asesinato, sin embargo, en no pocas ocasiones, manejan indistintamente homicidio y asesinato, incurriendo en un grave error”.

“Cierto, tanto el homicidio como el asesinato implican matar a otra persona, sin embargo, en el caso de asesinato la muerte se llevará a cabo con alevosía; por precio, recompensa o promesa; con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido; o para facilitar la comisión de otro delito o evitar que se descubra”.

“En cualquier caso, la diferencia entre homicidio y asesinato no solo implica la forma en la que se lleva a cabo la muerte de una persona, sino también la duración de la pena, que en el caso de homicidio será de 10 a 15 años, mientras que en el caso de asesinato será de 15 a 25 años”.