La industria farmacéutica lamenta la suspensión temporal de los derechos de propiedad industrial

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)

La Federación Internacional de la Industria Farmacéutica lamentó «por dañina e innecesaria» la decisión adoptada por la Organización Mundial del Comercio de suspender de forma temporal los derechos de propiedad industrial.

Según informó Farmaindustria este viernes, el actual sistema de propiedad industrial basado en patentes «ha sido clave para que la producción mundial de vacunas frente a la covid-19 haya superado ampliamente la demanda actual de dosis».

Así lo refleja el hecho de que en el mes de mayo las compañías farmacéuticas fabricantes habían superado los 13.600 millones de dosis producidas, frente a los 11.600 millones de dosis distribuidas, por lo que hay un excedente de más de 2.000 millones de dosis, según los datos de la consultora independiente Airfinity.

Por este motivo, la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica, a la que pertenece Farmaindustria, expresó este viernes su profunda decepción con la decisión de suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual adoptada en la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio que se celebra en Ginebra.

En un comunicado aseguró que «la decisión señala erróneamente que la propiedad intelectual (PI) es un obstáculo para la respuesta a la pandemia, en lugar de un elemento que permite aportar soluciones sanitarias de forma segura y rápida a los pacientes».

DECISIÓN INNECESARIA

De hecho, esta decisión, supuestamente orientada a mejorar el acceso a las vacunas en países emergentes, «se antoja además innecesaria». Como constatan los datos y señalan distintas organizaciones y expertos, no existe un problema de mayor fabricación de dosis, sino de distribución de las dosis disponibles.

Así lo expresó recientemente el director de los Centros Africanos para el Control de Enfermedades, John Nkengasong, quien aseguró que «ya no es la escasez de vacunas, sino los problemas logísticos y la información errónea de la población sobre la utilidad de dichas vacunas nuestro principal problema».

Por esta razón, desde las compañías farmacéuticas se reclama desde hace meses una mayor colaboración entre todos los agentes implicados para lograr una mejor distribución de las dosis producidas y, sobre todo, aumentar el apoyo a los sistemas de salud de los países con menos recursos para que puedan llevar a cabo los planes de vacunación de sus poblaciones.

La Federación también añadió que con la suspensión de patentes se envía una peligrosa señal no sólo a la industria farmacéutica, sino a todos los sectores innovadores: «Desmantelar el mismo marco que ha aportado soluciones para hacer frente a la covid-19 y ha facilitado el número sin precedentes de asociaciones, licencias voluntarias e intercambio de conocimientos que han tenido lugar durante esta pandemia puede tener efectos en cadena para el futuro», lo que podría poner en riesgo la respuesta ante crisis sanitarias en el futuro.